PostHeaderIcon Final del verano…y de la relación

 

Es un tema recurrente en muchos medios el hecho indiscutible de que el verano trae consigo enormes cifras de divorcios y separaciones entre novios y parejas.

Las causas parecen evidentes: el hecho de pasar más tiempo juntos provoca discusiones que irremediablemente acaban precipitando las cosas. En relación ha este tema he estado investigando en varias páginas y webs y lo cierto es que yo mismo me he quedado algo sorprendido por las cifras.

Por ejemplo, según el diario digital de La Razón “cada año se casan 200.000 parejas, 50.000 se divorcian y una de cada tres lo hace en Septiembre, después del verano”.  

En la misma fuente el Abogado Luís Zarraluqui argumenta “Detectamos que el verano, en las parejas que tienen problemas durante el invierno, tiene un efecto destructivo. Si un matrimonio que medio se soporta durante el año se va un mes de vacaciones y se mete en una vivienda mucho más pequeña que la ordinaria puede acabar matándose”

De acuerdo, es de cajón: más tiempo libre+una relación inestable=separación, está claro, pero ¿Cuál suele ser la causa principal de las separaciones? Busquemos culpables.

El aburrimiento

Cuando pasa la fase de atracción física y pasión se necesita algo más: amor, cariño, complicidad.

Si no tenemos nada de esto tanto ellos como ellas buscan novedad y esa pasión que tenían al principio de su relación, y el caso es que hoy en día es más fácil engañar a la pareja gracias a Internet, páginas como Badoo y similares.

No entender el amor

Para mi esta es la clave de todo, saber exactamente que es el amor. Yo no es que tenga una definición veraz ni absoluta sobre ello, pero es interesante como la empleamos alegremente y la confundimos por otras más apropiadas para la situación de ciertas relaciones.

Por ejemplo, a veces no se trata de “amor” si no de “dependencia” de una persona con un ego frágil a otra más dominante, a veces no es amor si no “masoquismo” cuando además de dominio hay abuso…

A veces no es “amor” si no enchochamiento, SMA, o cualquier variante de la obsesión, solo que en vez de durar lo que dura un capricho normalmente nos dura…meses y años.

Como yo entiendo el amor –y aquí cada cual que medite y lo defina como guste- es QUERER A ALGUIEN COMO ES Y NO QUERER CAMBIARLO. Y es aquí donde entramos en la clave del asunto de los divorcios de verano

Darte cuenta que no podrás cambiar a tu pareja

La pasión nos ciega a lo que entendemos como “defectos” del otro y le perdonamos aquellas cosas que no nos gustan ni soportaríamos de nadie –llegar tarde, ser despistado, vago, tener un carácter fuerte, hobbies raros, amigos que nos caen mal- hasta que, con el tiempo cae el velo definitivamente y no hay marcha atrás.

Es entonces cuando las mujeres y hombres comienzan los reproches y las exigencias, pero estas quedan mitigadas por la falta de tiempo y las ausencias forzosas que nos separan las suficientes horas al día para no pasar a mayores…hasta que llega el verano.

Aunque ¿sabéis que os digo?

Bendito verano

Creo que es complicado encontrar el autentico amor, una especie de santo grial que no debes soltar si tienes la suerte de encontrar por nada ni por nadie.

Pero al mismo tiempo creo que debemos liberarnos de compromisos llenos de expectativas erróneas, ya que a la larga pueden causar daños colaterales en quienes menos deberían recibirlos: posibles hijos.

Por tanto me alegro por esos críos que en el futuro hubiesen nacido en un hogar fragmentado o mucho peor, en un hogar sin autentico amor y comprensión entre sus padres. Gran parte de las neuras y complejos los heredamos de nuestros papis, que a su vez no hacen más que repetir las neuras y complejos que ellos heredaron de sus abuelos.

¿Por lo que respecta a la separación? Se pasa mal, pero siempre suele ser a mejor,  la vida sigue y el mundo gira sin cesar,  iniciamos una nueva partida y vemos si esta vez encontramos el grial y llegamos a la última pantalla con otra persona.

No se quien dijo una vez “cada vez que veo a un ex con otro hombre pienso ¡mira, que felices somos los tres” así que si hace falta !repartamos felicidad por el mundo!

Y vosotros amigos lectores ¿Habéis terminado alguna relación este verano? ¿Las vacaciones han debilitado el amor que sentís por vuestras parejas? ¿Tenéis amigos o familiares que lo hayan dejado recientemente?

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2 comentarios para “Final del verano…y de la relación”

  • javier says:

    Un dia escuche a un filósofo, no recuerdo su nombre, que en el amor a partir del dia que te casas comienza la cuenta atras de la relación, ¡puede ser que tenga razón.
    Saludos.

  • aminobreak says:

    Bueno pues en mi caso has dado en el clavo, comencé algo parecido a una relación en Julio y creo que ha sido al revés… ha terminado el verano y se ha roto la relación. Cuando hemos pasado más tiempo juntos ha sido cuando la cosa iba mejor, perdimos tiempo, se ha ido enfriando la cosa hasta que una tonta discusión trajo la frase “no sé lo que siento por tí” que ha supuesto el final definitivo.

    Ahora bien, han pasado unos días y nos echamos de menos, tenemos ganas de estar el uno con el otro, hablamos por msn, nos llamamos por los términos cariñosos típicos de pareja (sin serlo) en fin que es prácticamente como estábamos antes, pero no tengo claro que es lo que falta, o lo que sobra. Puede ser que los dos seamos demasiado orgullosos como para dar el primer paso. En mi caso, es la típica idea de, “si me echa de menos, ya volverá” entonces me estoy mostrando cercano, pero distante al mismo tiempo, sigo haciendo mi vida, estoy genial disfrutando con mis amigos/as e intentando darle un poco de celos a ver si le salta la chispilla…

    No sé si ando haciéndolo bien, tú dirás marc, que eres el especialista jajajaj

    Saludos !!

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