PostHeaderIcon Las españolas no perdonan los cuernos

La principal causa para romper de forma fulminante con la pareja en este país parece ser la infidelidad, a tenor de cierto estudio patrocinado por un importante diario.

Aunque sin duda es un motivo de peso seas del pais que seas, respecto a nuestros vecinos Europeos somos los más drásticos y los menos dados a hacer borrón y cuenta nueva.

Es interesante también que el artículo que os presentamos sobre el tema concluye con varias pistas por las que empezar a sospechar de que os estan surgiendo alguna misteriosa protuberancia en lo alto de la cabeza:

¿Qué haría una española en la piel de Estefanía de Mónaco? Exactamente lo mismo que la princesa: poner al marido infiel de patitas en la calle.

Una danesa, una griega, una portuguesa, una inglesa, se habría mostrado más dispuesta a perdonar el desliz de Daniel Ducruet. Hasta una italiana. Pero no una española.

Nuestro país es, de todos los europeos, el que más drásticamente reacciona ante la infidelidad conyugal. El único de todo el Viejo Continente partidario de romper una relación ante un caso de flagrante adulterio.

Eso es al menos lo que se desprende de un encuesta realizada recientemente por Sigma Dos para EL MUNDO sobre la vida sexual de seis países europeos. España, qué duda cabe, sigue siendo «different».

Arantza M. tiene 41 años, dos hijos y está separada. El motivo: las repetidas infidelidades de su marido. «Yo le perdoné los cuernos una, dos, tres, cuatro veces. Pero llega un momento en que ya no puedes perdonar más, y lo único que puede hacer es poner punto final a la historia».

MOTIVO PARA ROMPER.- Los despachos de abogados matrimonialitas así lo confirman: el adulterio es en nuestro país uno de los principales motivos para romper con la pareja.

«Sin duda alguna, es una de las más importantes causas de separación, aunque no se suele presentar como alegación», explica Manuel Amarillo, un abogado matrimonialita con 20 años de experiencia a sus espaldas.

Y una advertencia: «Cuando se presenta la infidelidad como alegación, aquel que la ha cometido sale perdiendo en todo: en la custodia de los hijos, en el reparto de bienes… En todo», asegura Amarillo.

Pedro C., recién separado, 37 años, un hijo y celador de profesión, reconoce: «Nos separamos de mutuo acuerdo, pero el detonante de la ruptura fueron las infidelidades de mi ex mujer. Me enteré de que tenía un amante por las facturas del teléfono móvil».

«Insoportable». Así es como se le antoja a la inmensa mayoría de los españoles la idea de que su pareja les sea infiel. Nada menos que siete de cada diez personas son de este parecer, según datos de una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) realizada en julio de 1995.

Otra encuesta realizada meses más tarde por el mismo organismo muestra que, puestos a elegir, los españoles prefieren que su pareja se acueste con otro a que se enamore de otro.

Pero nuestro país no sólo se distingue por ser el lugar de Europa donde más se valora que la mujer llegue virgen al altar o por mantenerse inflexible ante la infidelidad. Además, los españoles son, de todos los europeos, los que menos propensos se muestran a tener amante.

Mientras un 83% de los daneses sostiene que estarían encantados de echar una cana al aire, en España la cifra cae hasta un raquítico 13%.

UN TABU.- Está claro: por estas tierras, el adulterio sigue siendo un tabú. Algo que ni se perdona ni se desea experimentar.

Además, los españoles son consecuentes con sus palabras. Si a sólo 13 de cada diez dice apetecerles gozar de los placeres de un amante, únicamente nueve hacen realidad su sueño. Ese es el número de personas que, según la encuesta del CIS, ha mantenido relaciones sexuales con alguien que no era su pareja habitual.

Un tercio, sin embargo, opina que la fidelidad sexual es un valor muy importante. Para nueve de cada diez, «por su idea de amor», aunque también se argumentan motivos tales como las creencias religiosas o el temor a perder a la pareja.

Y atención: el sida o él qué dirán, dicen, les importa a los españoles menos.

Por sus actos los conoceréis

Detectar que la pareja de uno goza de los favores de un amante no es siempre tan difícil como puede parecer a simple vista.

Así, tal y como se explica en el libro Cómo ser infiel sin que te descubran, firmado conjuntamente por Carlos Malo de Molina y Antonio Pérez Henares, éstos son algunos de los principales signos delatores de la infidelidad:

Dinero.- Esos gastos que resultan inexplicables y no justificados.

Horario.- Si no dinero, tener un amante cuesta tiempo. Las dos excusas más habituales a la hora de justificar las tardanzas son aducir motivos laborales o encuentros con amigos.

Cambios de imagen.- Un repentino culto al cuerpo, una súbita preocupación por la imagen, por el vestuario, pueden esconder la existencia de un amante.

Manifestaciones de cariño.- Uno de los síntomas que más hace desconfiar a la pareja, sobre todo a las mujeres, son los besos y caricias sin venir a cuento. «¿Pero qué me habrá hecho éste que está tan cariñoso?», se preguntan muchas ante una manifestación de cariño inhabitual.

Cansancio.- El cansancio y la exigencia de variedad sexual son dos indicios que, en ocasiones, pueden ir unidos y que evidencian la existencia de «otro».

Fuente: El Mundo

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Un comentario para “Las españolas no perdonan los cuernos”

  • anónimo says:

    Este artículo viene a confirmar de nuevo, y como bien has apuntado utilizando la palabra tabú, que somos una sociedad que va a la cola de europa en el nivel de desarrollo de las relaciones sociales.

    Lo bueno de ir a la cola, es que puedes ver en las sociedes más avanzadas (en cuanto a relaciones sociales) el reflejo de la futura sociedad española y llegar con los deberes hechos.

    De todas formas decir que el avance es más rápido en la cola que en la cabeza. Algún día no muy lejano estaremos bastante parejos a nuestros colegas europeos. Eso no hay que dudarlo. La pregunta es cuándo.

    Una reflexión.
    un anónimo

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