PostHeaderIcon Opinión -Mi acosadora y yo-

No soy especialmente guapo, pero tampoco feo. Quizás por mi forma de ser acabo marcando más algunas personas de lo que sería normal. Pero no nos engañemos: soy un cabrón.

Acababa de entrar en la que llaman la edad del pavo. Conocí con 16 años a la que sería mi primera novia. No fue mi mejor relación ni de lejos, pero si fue la que más me enseño y me sigue enseñando, ya que aquella muchacha se ha convertido hoy día en mi acosadora particular. Salimos 6 meses, no fue gran cosa pero para la edad que tenía era bastante más de lo que cabria esperar.

La chavala no tenía mucho seso. No es un comentario machista ni nada por el estilo, de hecho si os soy sincero creo que le faltó poco para tener una tara real (de estas que dan minusvalía). Como decía no era por su inteligencia por lo que estaba con ella si no por el sexo. ¿Para que engañarnos?

La relación acabó de una manera bastante tortuosa, la dejé por otra. Nunca fui infiel, eso no me gusta. Pero simplemente se acabó lo que se daba. Seguí mi camino por así decirlo. Ocurrieron cosas desagradables después.

Ella estaba evidentemente enfadada y resentida, hubo un montón de gilipolleces por el medio, y por fin ella se fue del instituto al acabar el curso.

Seguí con mi vida y confiaba en que ella seguiría con la suya hasta que hace unos años, empecé a recibir SMS y toques al móvil de un número que no conocía. Al principio contestaba hasta que averigüé que era ella y dejé de hacerlo. No me interesaba, buscaba a alguien con seso y no con la mollera vacía así que ni siquiera podría valerme como amiga.

Y fue esta decisión la que me ha proporcionado una acosadora.

Ella seguía enviándome toques y SMS, pero yo no contestaba. Cada vez eran más insistentes y giraban sobre lo mismo “por que no me contestas”, “acaso no quieres hablar conmigo”. Por fin pareció entender que no quería hablar con ella y los sms cesaron.

Un amigo mío me contó algunas cosas de ella, ya que su novia y mi acosadora aún se hablaban. Supe que se iba a casar, que estuvo embarazada y perdió al bebe. Me parecía surrealista ya que ella tiene tan solo 23 años.

Pasados unos meses y habiéndome olvidado otra vez de ella, me llegó un nuevo sms. En el cual intentaba ponerme celoso hablándome de cómo se lo montaba con su prometido.

El mensaje rezaba algo como:

“Pepito, tu lo que necesitas es hacer como yo con mi novio, cuando le menciono a
mi ex, se enfurece y me da el sexo más salvaje de mi vida. Los hombres sois muy
celosos deberías probar ha hacer lo mismo con tu chica seguro que las cosas
mejoran.”

Evidentemente yo no era Pepito. En el momento cualquier persona hubiera pasado del asunto o incluso lo hubiera encontrado violento. Enseñe el sms a mis amigos y juntos lo contestamos.

“Hola, Fulanita, evidentemente no soy Pepito, pero para ayudarte a encontrarle,
he decidido enviar tu SMS a toda mi lista de contactos.”

Los mensajes que sucedieron, fueron una retahíla de insultos y descalificaciones, lamentablemente llegados un punto por ambas partes.

El tema murió ahí para mi. Pero periódicamente recibo mensajes de ella, intentando ser amigos o simplemente intentando ponerme celoso. Cosa incomprensible. Hasta ahora todas sus intervenciones han sido divertidas, mis amigos y yo nos reímos muchísimo con sus SMS. Pero hace unas semanas excedió todo lo posible.

Utilizó a una niña pequeña, muy probablemente hija de su hermana, para llamarme desde un número oculto. Dio instrucciones a la niña para que me insultara.

Aunque yo colgaba ella seguía llamando. Coincidió que estaba acompañado de varios amigos, que evidentemente nos sentimos indignados ya que esa niña no tiene la culpa de que su madre o tía sean unas paranoicas.

Así que le dijimos que por favor dejara de hacer eso, que era punible utilizar a una menor para hacer esas cosas que si seguía la denunciaríamos y podría perder la custodia del niño (cosa que es cierta). Colgó inmediatamente.

Pensé que todo acabaría ahí, pero poco después volvió a llamar, esta vez escuchaba claramente su voz diciendo “pídele perdón”. La niña apenas sabia hablar asi que no supo trasmitir bien la frase. Llamé su atención diciendo su nombre y esta, no solo se puso borde y amenazante si no que se creía con la razón como si sus actos tuviesen algún tipo de justificación que escapara a la comprensión del común de los mortales.

Sin embargo, salvo por que usara a una niña inocente. Me gusta tener una acosadora. Es divertido recibir de vez en cuando ese tipo de mensajes que intentan herir. Te hace darte cuenta de lo feliz que eres.

Autor: Lanselor

Post original y comentarios:  http://lanselor.blogspot.com/2009/08/mi-acosadora-y-yo.html

 

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